Guía
Qué es el kendo
El kendo (剣道) es «el camino de la espada»: el arte marcial japonés que convirtió la esgrima de los samuráis en un deporte que se puede practicar a máxima intensidad sin hacerse daño. Se golpea de verdad, con una espada de bambú y una armadura, contra una persona que hace exactamente lo mismo. Esta guía explica de dónde viene, cómo es una clase por dentro y qué necesitas para empezar.

De la esgrima de los samuráis al deporte moderno
Durante siglos, las escuelas de esgrima japonesas (el kenjutsu) tenían un problema difícil de resolver: entrenar el combate real con espadas de madera era tan peligroso que la práctica se limitaba a formas prefijadas, ejecutadas con control y sin contacto. Se aprendía la técnica, pero no el combate.
La solución llegó en el siglo XVIII con dos inventos: el shinai, una espada de bambú flexible, y el bogu, una armadura de entrenamiento que protege las zonas donde se golpea. Con ese equipo se podía por fin golpear a plena velocidad y a plena fuerza sobre un oponente que se defendía de verdad. De ahí nace el kendo tal y como se practica hoy.
Tras la Segunda Guerra Mundial el kendo se reorganizó como deporte, con reglamento de competición y un sistema de grados. Hoy se practica en decenas de países, con campeonatos nacionales, europeos y un Mundial. En España hay clubes repartidos por todo el país y competición autonómica y estatal.
Cómo es una clase de kendo
Una sesión de kendo tiene una estructura bastante estable, y reconocerla ayuda a saber dónde te estás metiendo. Se entrena descalzo, y empieza y termina con un saludo formal en seiza (de rodillas) y un minuto de mokuso, una breve meditación para dejar el día fuera del dojo.
- Suburi. Cortes al aire, en bloque y a la voz. Es donde se construye la mecánica del golpe: la trayectoria de la espada, la postura y la coordinación entre brazos y pies. Suena aburrido y es la parte que nunca se abandona, ni con treinta años de práctica.
- Kihon. Técnica básica por parejas: uno ataca, otro recibe. Aquí se trabaja la distancia, el momento de entrar y la limpieza del golpe.
- Kirikaeshi. Un ejercicio continuo de cortes alternos al centro y a los laterales de la cabeza, avanzando y retrocediendo. Es a la vez técnica y condición física: es el ejercicio que deja a todo el mundo sin aire.
- Ji-geiko y shiai-geiko. Combate libre y combate con reglas de competición. Es la parte a la que se llega cuando ya llevas la armadura, y donde se ve si lo anterior ha servido de algo.
Una particularidad del kendo: no hay clases separadas por nivel. En la misma sesión entrenan a la vez quien lleva un mes y quien lleva veinte años, y esa es una de las mejores cosas del deporte. Un principiante practica con gente muy por encima de su nivel desde el primer día.
El equipo: shinai, bogu, keikogi y hakama

El shinai
El shinai es una espada formada por cuatro listones de bambú unidos por piezas de cuero. Es flexible y absorbe el impacto, y por eso permite golpear en serio. Un shinai de adulto mide alrededor de 120 cm y su peso está reglamentado según la edad y el sexo del practicante. No es un objeto decorativo: se astilla, se revisa antes de cada entrenamiento y se sustituye cuando toca.
El bogu
La armadura tiene cuatro piezas, y cada una protege exactamente una zona de golpeo:
- Men: el casco, con rejilla metálica y protecciones laterales para hombros y garganta.
- Kote: los guantes acolchados que cubren manos y antebrazos.
- Do: la coraza que protege el tronco.
- Tare: el faldón que protege la cadera y en el que va bordado el nombre del practicante y su club.
El bogu no se compra el primer día. Lo habitual es entrenar varios meses sin armadura, aprendiendo a moverse y a golpear, y equiparse cuando la técnica básica ya está asentada y sabes que el kendo te va a durar. Lo desglosamos entero, con precios, en la guía del equipo de kendo.
Keikogi y hakama
El uniforme son dos piezas: la chaqueta (keikogi), normalmente de algodón índigo, y el hakama, ese pantalón ancho plisado que da al kendo su silueta característica. Los siete pliegues del hakama tienen su propia lectura simbólica, pero para lo que aquí importa: se dobla con cuidado después de cada entrenamiento, y aprender a doblarlo forma parte del asunto.
Los cuatro golpes válidos
En kendo solo puntúan cuatro golpes, y todos van dirigidos a una zona protegida por la armadura. No hay más:
- Men: corte a la cabeza, al centro o a los laterales.
- Kote: corte a la muñeca o al antebrazo.
- Do: corte al lateral del tronco.
- Tsuki: estocada a la garganta. Es la única técnica de punta y, por su exigencia, se reserva a practicantes con experiencia.
Cómo se puntúa: el ippon
Aquí está lo que más sorprende a quien viene de otros deportes de contacto: tocar no es puntuar. Para que un golpe sea válido (ippon) tiene que cumplir varias condiciones a la vez, y es el criterio de tres árbitros el que decide.
El golpe debe darse con el tercio superior del filo del shinai, con la trayectoria y el ángulo correctos, anunciando en voz alta la zona atacada (el kiai), con el cuerpo entrando de verdad en el ataque, y manteniendo después la atención y la disposición al combate (zanshin). Es lo que se resume en ki-ken-tai-no-ichi: espíritu, espada y cuerpo actuando como una sola cosa. Un golpe técnicamente perfecto pero dado sin convicción, o del que te retiras celebrándolo, no vale nada.
Los combates se disputan normalmente al mejor de tres puntos, con un tiempo de unos cinco minutos. Es habitual que un asalto termine sin ningún punto: si nadie ha hecho un golpe que cumpla todas las condiciones, no hay punto.
Los grados: kyu y dan
El kendo tiene un sistema de grados que va en dos direcciones. Primero los kyu, que descienden hasta el primero, y después los dan, que ascienden del primero al octavo. A diferencia de otras artes marciales, en kendo el grado no se lleva a la vista: no hay cinturones de colores ni distintivo alguno en el equipo. Sobre el tatami solo se nota en cómo se mueve cada uno.
Los exámenes evalúan técnica, actitud y combate, y los grados altos exigen años de espera entre uno y otro. El octavo dan tiene fama de ser uno de los exámenes más duros de cualquier disciplina deportiva: lo aprueba alrededor del uno por ciento de quienes se presentan.
Kendo, iaido y kenjutsu: en qué se diferencian
Es la confusión más común, y conviene aclararla antes de apuntarse a algo que no es lo que buscabas:
- Kendo: combate. Shinai, armadura, oponente real y competición reglada. Es un deporte de contacto y exige condición física.
- Iaido: el arte del desenvaine. Se practica en solitario, con katana o con espada de entrenamiento, ejecutando formas contra oponentes imaginarios. No hay contacto ni competición de combate.
- Kenjutsu: el conjunto de escuelas tradicionales de esgrima japonesa, anteriores al kendo. Se trabaja con formas prefijadas por parejas, normalmente con espada de madera.
¿Es el kendo para mí?

No hace falta ser fuerte, ni flexible, ni joven, ni haber hecho artes marciales antes. El kendo es exigente físicamente, pero la exigencia se construye entrenando y cada persona lleva su ritmo dentro de la misma clase. Sí hace falta cierta tolerancia a la repetición: los primeros meses son mucho movimiento de pies y muchos cortes al aire, y quien busca resultados inmediatos suele durar poco.
A cambio, es de los pocos deportes en los que puedes competir de verdad a los cincuenta años, en los que un principiante entrena desde el primer día con gente mucho mejor que él, y en los que el material te acompaña décadas. También es ruidoso, intenso y bastante más divertido de lo que la solemnidad de las fotos hace pensar.
Dónde practicar kendo en Zaragoza
Si has llegado hasta aquí y quieres probarlo, entrenamos en el Dojo Dento Ryu (Av. Cataluña 108, 50014 Zaragoza), lunes y miércoles de 20:15 a 21:45. No necesitas equipo ni experiencia previa: ropa deportiva cómoda y avisarnos antes de venir.